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-CEDEHC.
-Mercedes Bonilla.





¿QUÉ ES LA TANATOLOGÍA?

La Tanatología, es una disciplina que se orienta al entendimiento de las vivencias de las personas y su entorno familiar, ante las pérdidas que se van generando cada día y por consiguiente ante la cercanía de la muerte.

Las pérdidas en la persona siempre implican un dolor, de aquí se desprende la palabra duelo, que representa la aflicción por la pérdida de un ser querido, de un sistema de vida, de un objeto, inclusive de aquello que se imagino tener y no se tiene, por ejemplo la salud, un viaje, el simple hecho de asistir a un evento, cualquiera que este sea.

La muerte es la cesación de las funciones vitales; es el fin natural del proceso evolutivo de toda materia viva, o es ocasionada por un hecho súbito que causa daños de tal magnitud en el ser humano, que provocan la extincián. Es obvio que sólo en la vida humana la muerte adquiere un carácter auténtico, específico y propio. Porque es precisamente en ella donde se representa el dramático conflicto entre el yo, que tiende a perpetuarse, y lo desconocido, que lo envuelve, lo absorbe y lo subyuga, la pérdida no se da solo en la muerte, también a cada día tenemos pérdidas de objetos, divorcios, alejamiento de personas, pérdidas económicas, entre muchas otras.

En el mundo, la carencia de preparación para enfrentar positivamente este hecho  cualquiera que sea la causa de la muerte, trae consigo un desequilibrio individual y familiar, que destina a las personas a considerar la pérdida, como el trágico final de la existencia humana.

La Tanatología enfocada desde un punto de vista puramente humanístico, regresa al individuo que ha sufrido una o más pérdidas, a sus familiares y seres cercanos, la dignidad que la ética proporciona como definición de la persona.

La Tanatología representa hoy en día, en un mundo en el que sus pobladores estamos inmersos en una carrera de avances tecnológicos, científicos e incluso hasta de autodestrucción, la opción de rescatar los valores perdidos o casi olvidados, que subliman al ser humano, y hacen de éste, el fin único y principal de la creación. El aquí y ahora es la esencia de la tanatología.

El Tanatólogo al acercarse a enfermos terminales y personas que han sufrido una pérdida, ofrece un sentido a la vida, disfrutar cada momento de este día. Todos tenemos perdidas, desde la pérdida de la niñez, la adolescencia, etc. Los seres humanos somos únicos, cada uno es diferente del otro y esto establece la diferencia de poder aprender del otro, y poder disfrutar del aquí y ahora.

Este disfrute del mundo, país, ciudad, colonia, barrio o lugar en que vivimos, pasa desapercibido por algo que parece tener más importancia que vivir este día.

La palabra "disfrutar" se deriva de la palabra "fruto". Disfrutar quiere decir tomar del árbol de la vida sus más preciados frutos y saborearlos; saborear el hecho de vivir.

Ensanchar el horizonte de la persona, es ensanchar su campo de visión: apelar al ser espiritual. Cuando nos encontramos con una persona que no cree tener más futuro, lo que le falta no es el futuro, sino el contenido de sentido en el presente o su propia capacidad para encontrarlo. Para ayudarlo a "recuperar su futuro" debemos dirigirlo hacia su sentido concreto y personal. El sentido no se receta, se debe des-cubrir, de-velar. Nuestra tarea consiste en acompañar al paciente que esta en la busqueda de sentido, aun cuando ese sentido signifique solo un instante de su vida, puesto que la vida es un conjunto de instantes.

Mirando a nuestro propio cuerpo, queda poco o nada, para seguir maravillándonos de esa perfecta maquinaria que nos mantiene vivos, sintiendo, percibiendo el mundo externo. Los hábitos y tradiciones que nos han formado, han producido una serie de valores que se manifiestan a cada momento en nuestras vidas, han producido conductas buenas para unos y malas para otros, en cada una de las culturas de la humanidad. La trascendencia del ser humano esta en uno mismo y en los demas.

El hombre a lo largo de la historia ha luchado contra el dolor y la muerte, y en esta lucha contra la muerte, "no se trata de ayudar a bien morir, sino de auxiliar a vivir bien hasta el ultimo momento".

La tanatología nos enseña a vivir una vida digna, para que la muerte por consecuencia lo sea. Al no estar preparados para ese momento y gran final, nos resistimos, hay una lucha interna que se exterioriza en actitudes de ira, negación, duelo en una palabra. No hay anticipación de ese momento desconocido que es la muerte. Hace falta la identificación de uno mismo, saber que este cuerpo y el personaje que lleva dentro aun esta aqué y ahora. Hay que estar dispuesto a renunciar y dejar todo atrás, nunca fue nuestro. Esta es la muerte digna de acuerdo con nuestras creencias, valores y con la ley natural de ser mortales.

Entonces el concepto de la nueva tanatología lo establecemos como la disciplina que estudia y analiza las pérdidas de las personas, dando el apoyo para elaborar los duelos que resultan de las carencias que se hayan producido, y así aceptar un nuevo sistema de vida aun con las pérdidas que se hayan tenido.

Solo queda por decir que en el momento preciso, dejar este mundo es lo natural, ¿Por qué entonces, no ayudar al otro y a nosotros mismos a hacerlo suavemente, inundados de sentimientos de amor y gratitud en celebración? No se puede planear la muerte pero la vida si, la felicidad llega sin darnos cuenta, y muchas veces la percibimos cuando ya no esta, por eso es importante el aquí y ahora.