Alumnos

-Artículos.
-Testimonios.
-Investigaciones Finales.
-CoNéCtAtE.

 
Leucemia
Claudia María Del Valle y Couton
Leucemia
ACTITUD ANTE LA MUERTE

 

Introducción.

 

En el módulo correspondiente a enfermedades crónicas y terminales, se nos proporcionó la información que nos permite en forma clara diferenciar al desequilibrio ecológico en el funcionamiento de del organismo vivo en general, de aquélla disfunción que adquiere la connotación de ser crónica o terminal.

El factor tiempo es el que nos permite hacer la diferenciación en los diversos tipos de enfermedades, correspondiendo éste a dos meses o más para una enfermedad crónica, y de seis meses o menos tiempo de sobrevida para una enfermedad terminal.

La leucemia aparece como causante de mortalidad en el grupo de edades que va desde un año de edad hasta prácticamente todas las edades del ser humano, aunque es menos frecuente en la madurez y la vejez.

Dado que en realidad se puede hablar de enfermos más que de enfermedades, la leucemia puede convertirse en una enfermedad crónica o terminal dependiendo del curso que siga ésta en determinado paciente. Valga decir que actualmente se han hecho grandes aportaciones en el tratamiento de la leucemia, que han dado como resultado respuestas favorables al mismo en distintos pacientes; sin embargo, un diagnóstico de esta naturaleza siempre tiene un enorme impacto en el paciente (dependiendo de su comprensión por su edad, conocimientos, madurez, espiritualidad, etc.) y por supuesto sobre la familia y seres cercanos al enfermo.
Dice Irvin D. Yalom en su libro "El don de la terapia" pág. 9 :

"Uno de nuestros principales modos de negar la muerte es la creencia en la condición especial de la propia persona, la convicción de que estamos exentos de la necesidad biológica y de que la vida no nos tratará con la misma dureza que trata a los demás".

La realidad en cuanto a enfermedades como la leucemia, es que todos en absoluto tenemos la posibilidad de contraer la enfermedad; ésta no respeta condiciones sociales, culturales ni de ninguna otra índole: ni siquiera contamos con información validada acerca de los motivos por los cuales se presenta, por ende, nos es imposible establecer sistemas de prevención infalibles.

Los tratamientos implican un alto costo en todos los sentidos, económico, psicológico, familiar y social.

FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA.
*ASPECTO MÉDICO

Se denomina leucemia o leucosis, al conjunto de enfermedades de las células de la médula ósea y de los ganglios linfáticos, que forman los leucocitos. La médula ósea produce un exceso de leucocitos inmaduros, los cuales, aunque no siempre pasan a la sangre, pueden existir en un número de cien mil o más, en lugar de la cifra normal de cinco a siete mil por milímetro cúbico.

En la leucemia mieloide, mielógena esplenomedular o mielosis, son los leucocitos de la médula ósea los que aumentan en número, mientras que en la leucemia linfática se afectan los linfocitos que son los leucocitos de los ganglios linfáticos. Al aumentar los leucocitos inmaduros se altera la formación de hematíes, por lo que se produce una anemia; a medida que la enfermedad progresa, se depositan más leucocitos en distintos órganos del cuerpo en especial en los ganglios linfático y el bazo, que aumentan mucho su tamaño.

La anemia disminuye la resistencia contra las infecciones, y conduce al adelgazamiento y la palidez, en muchos casos se presenta tendencia a las hemorragias debido a la alteración de la formación de plaquetas o trombocitos.

Se puede hacer una diferenciación entre la anemia aguda y la crónica; el primer tipo se presenta principalmente en niños y personas jóvenes, y presenta un curso rápido y grave; la crónica es más frecuente en las personas mayores, su curso es más prolongado, y presenta mejorías periódicas.

La causa de la leucemia es desconocida aunque se le ha vinculado a algún virus, a la irradiación radiática e incluso a factores hereditarios. Su diagnóstico se basa en los análisis sanguíneos y en el examen de la médula ósea y del tejido de los ganglios linfáticos. Se utilizan como tratamiento hormonas corticales, ciertas toxinas celulares que inhiben la formación de leucocitos, y en algunos casos el transplante de médula ósea o tratamientos que utilizan células madre. Los síntomas que presentan los pacientes con leucemia, pueden ser similares a otros padecimientos como la púrpura trombocitopénica aguda; la única forma de descartar la leucemia es mediante la extracción de médula ósea del paciente para su análisis.


*ASPECTO PSICOLÓGICO.

"…Aunque la materialidad de la muerte nos destruye, su idea puede salvarnos. En los años que trabajé con pacientes con enfermedades terminales, vi a varias personas que, frente a la muerte, sufrieron un cambio personal significativo y positivo. Los pacientes sentían que se habían vuelto más sabios, volvieron a priorizar sus valores y comenzaron a desprenderse de las trivialidades. Era como si el cáncer hubiese curado sus neurosis; las fobias y las preocupaciones interpersonales que limitaban sus vidas parecieron evaporarse".
Yalóm Irvin D. "El don de la terapia" Emecé editores S.A. Buenos Aires Argentina, 2002. p142,143.

La mayoría de los terapeutas contemplan el innegable valor que tiene para los seres humanos tocar con situaciones "límite"; este tipo de situaciones abarcan pérdidas de todo tipo, sin embargo la situación límite por excelencia en el ser humano es enfrentarse a su propia muerte.

Kubler Ross enfatiza la importancia que tiene para un paciente en el proceso de aceptación de una enfermedad como la leucemia, el hecho de tener cerca personas importantes con las cuales poderse comunicar contando con que dichas personas aceptarán los sentimientos que el paciente les comunica.

Ciertamente la posibilidad de perder la vida impacta profundamente a quien padece la enfermedad, sin embargo, de igual forma afecta a esas personas importantes para el paciente, quienes están a su vez procesando el duelo respectivo.Y aunque a final de cuentas no exista pérdida sin ganancia, aunque no se pueda negar el crecimiento que queda en cualquiera que pierde a un ser amado, el proceso que desde el punto de vista psicológico se presenta es verdaderamente complicado, no se diga cuando el paciente es un niño.

Precisamente, el proceso es el que importa; la mayor parte de los seres humanos no estamos conscientes ni siquiera dispuestos a aceptar a la muerte como parte de la vida. Las trincheras de la negación se erigen de inmediato, y se transitan la negociación, la ira, y cada uno de los momentos que implica un duelo, antes de tocar ese lugar en donde se abre la posibilidad que comenta Yalóm. Existen dos elementos fundamentales para alcanzar ese espacio: uno es el amor incondicional, el otro, la posibilidad de compartir los sentimientos. ( Linn Dennis y Matthew. "Cómo sanar las heridas de la vida".)


* ASPECTO SOCIAL.

"Algunas personas encuentran el sentido de la vida en el estudio, la cultura o la creatividad. Otras lo descubren cuando se encuentran cara a cara con la infelicidad o incluso con la muerte. Quizá los médicos les han dicho que padecen cáncer o que les quedan sólo seis meses de vida. Quizás han visto a un ser amado luchar por su vida o se han visto amenazadas por terremotos u otras catástrofes. Esas personas se hallaban en una situación límite, pero también en el umbral de una nueva vida". Kubler Ross Elisabeth "Lecciones de vida",Ed. B,S.A. Barcelona España, 2002,pág 21.

Desde el punto de vista social, la leucemia es considerada una enfermedad por cuyas características está libre de toda estigmatización.

El hecho de que no se trate de una enfermedad contagiosa, o que no esté vinculada con comportamientos que socialmente "inaceptables" como sucede en enfermedades como el VIH, por lo general la sociedad brinda al paciente un ambiente de comprensión y compasión. El sistema familiar por lo general podrá contar con un amplio soporte a su disposición para resolver los asuntos cotidianos, y no faltarán voluntarios incluso para acompañar o cuidar al paciente.

Esto es muy importante tanto para el enfermo como para los familiares dado que el acceso al amor y la aceptación dentro del grupo social son no sólo posibles, sino más bien brindados voluntariamente.

La posibilidad de tener contacto con la situación límite que viven el paciente y su familia, puede, eventualmente, ofrecer a los grupos adyacentes al núcleo familiar la posibilidad de visualizar la propia vida de una forma diferente.

Una persona muy querida para mí, murió de leucemia. Me parece que el testimonio de fe y amor que ella y su familia mostraron durante la enfermedad y la muerte, tuvo un efecto sensible en muchas personas más allá de la familia.

Por otro lado el hecho de que la leucemia no represente el riesgo de propagarse o convertirse en una epidemia, limita su impacto negativo a nivel social, aunque no puede ser ignorado el alto costo que implica el tratamiento sobre todo cuando el enfermo no cuenta con un seguro médico apropiado.

Por ser una enfermedad que se presenta en todo tipo de personas incluidos los más pequeños, se invierte presupuesto para la investigación de nuevos tratamientos.


*ASPECTO EDUCATIVO.

"Aprender las lecciones de la vida no consiste en hacer que nuestra vida sea perfecta, sino en ver la vida como es. Como dijo un hombre: "Ahora me maravillo de las imperfecciones de la vida". Venimos a este mundo para aprender nuestras propias lecciones. Nadie puede decirnos cuáles son, y descubrirlas es parte de nuestro viaje personal". Kubler Ross Elisabeth "Lecciones de vida",Ed. B,S.A. Barcelona España, 2002,pág 22.

Es fundamental desde el punto de vista educativo educar desde el amor y para el amor, siempre en un contexto de verdad.

Es una mentira decir a los niños que nunca se van a enfermar; es desperdiciar una oportunidad muy valiosa el evitar que tengan contacto con alguna persona que esté enferma si la enfermedad no implica un riesgo para su propia salud. La capacidad de un ser humano para enfrentar la frustración se consolida en los primeros años de vida.Pretender que la vida "sea perfecta" brindando a los niños todo aquello que desean, es establecer un antecedente que implica la posibilidad de que no cuenten con las herramientas necesarias para enfrentar la vida tal y como es.

La capacidad de maravillarse con las imperfecciones de la vida es fundamental pero ciertamente no es suficiente. Si hablamos de un proceso de duelo que puede estar vinculado con una enfermedad como la que estamos tratando, más nos vale contar con el entrenamiento suficiente para saber distinguir y expresar nuestros sentimientos, y para poder ser receptivos con los sentimientos de las demás personas. Tomando como bandera "la buena educación", ocasionalmente se reprime en forma sistemática la libre expresión de los sentimientos, y el sistema educativo puede contribuir para que la negación o el bloqueo de los mismos se dé en las personas.

¿Cómo vamos a poder acoger los sentimientos de otra persona , por más que la amemos, si nosotros mismos no podemos identificar y acoger nuestros propios sentimientos?Dice Yalóm que ignorar la presencia de la muerte transmite el mensaje de que es demasiado terrible como para hablar de ella; y desgraciadamente en muchos sistemas educativos se ignora a la muerte, como si no fuera parte de la vida…Cuando la enfermedad y la muerte se hacen inevitablemente presentes, no estamos preparados.

EL TRABAJO DEL TANATÓLOGO.

*IDENTIFICACIÓN DE PÉRDIDAS EN LA ENFERMEDAD.

"Con frecuencia es útil analizar el temor y preguntar con calma qué es precisamente lo que resulta aterrador de la muerte. Las respuestas a estas preguntas por lo general incluyen temores al proceso mismo de morir. Preocupación por los sobrevivientes, preocupación por el más allá (lo que elude la pregunta transformando la muerte en un acontecimiento que deja de ser irreversible) y sobre la aniquilación de la propia persona". Yalóm Irvin D. "El don de la terapia" Emecé editores S.A. Buenos Aires Argentina, 2002. p145.

La cita anterior me recuerda algunas cuestiones que considero de vital importancia: primeramente, que el trabajo del tanatólogo es acompañar al enfermo y/o a sus familiares en un proceso que inicia con la identificación de las pérdidas que provoca la enfermedad. Quien tiene que identificarlas es el paciente con la compañía del tanatólogo; se ha hecho hincapié en la diversidad de la individualidad humana, y por tanto las pérdidas que puede contabilizar un paciente jamás serán las mismas que las que contabilice otro, por más semejantes que sean los pacientes en todos sentidos, y a pesar de que la enfermedad sea la misma, las pérdidas se presentan además paulatinamente en el desarrollo de la enfermedad.

También me hace tener presente que la forma de acompañar a otros para que puedan transitar el proceso, es a base de preguntas. Lo que a mí en lo personal me parecen pérdidas inherentes a la leucemia, pueden no ser ni remotamente significativas para alguien más.

Por tanto sería especular hacer un listado de todo lo que puede considerarse una pérdida, sin embargo, se puede enfatizar el proceso de acompañamiento recordando que la empatía, la mirada de aceptación incondicional, y el toque amoroso si es necesario, deben estar presentes durante el proceso mismo. Quizá parte del trabajo tanatológico sea hacer patente que no existe pérdida sin ganancia, y como lo afirma Jorge Bucay en "El camino de las lágrimas", ni siquiera a la muerte de un ser querido se le puede marcar como una excepción de posibilidad de crecimiento, de regreso a uno mismo, de enfrentamiento con los valores trascendentes de la vida, en fin, de la posibilidad de contactar de manera más plena con la vida.

Acompañar, escuchar, empatizar, y amar sería la labor primordial del tanatólogo en la identificación de las pérdidas en la enfermedad.


*ETAPAS DEL DUELO ESPERADAS POR EL PACIENTE Y LA FAMILIA.

"…No debemos descuidar el hecho de que la muerte del otro también sirve para que cada uno de nosotros confrontemos intensa y descarnadamente nuestra propia muerte". Yalóm Irvin D. "El don de la terapia" Emecé editores S.A. Buenos Aires Argentina, 2002. p144.

Tanto el paciente como la familia transitarán las etapas de duelo que Kubbler Ross sistematizó durante su trabajo con enfermos terminales. La diferencia entre un duelo y otro será en gran medida determinado por la forma en que se vayan manejando los sentimientos que acompañan a cada una de las etapas. La etapa de negación se asocia con "de ninguna manera me voy a morir" o "no es posible que tenga esta enfermedad"; y el sentimiento que reina en la negación es la ansiedad. La ansiedad irá disminuyendo al ir siendo localizados los temores. Ciertamente no todas las personas que enferman de leucemia van a morir, sin embargo, la muerte es asociada con la enfermedad.

El enojo o la ira están relacionados con los temores que provienen del exterior el paciente "culpa a otros por permitir que la muerte me hiera y me destruya"; no hay que olvidar que muchas veces se culpa a Dios por permitir la enfermedad…Al ir trabajando el enojo, los temores que provienen del exterior disminuyen.

Durante el regateo se "determinan qué condiciones deberán ser satisfechas antes de que esté dispuesto a morir o a permitir que mi familiar se muera"; el regateo se asocia con el temor y el enojo, y al disminuir las condiciones puestas se reducen ambos.

En la etapa de depresión "me culpo por permitir que la muerte me destruya o por permitir que destruya a mi familiar"; en esta etapa impera el sentimiento de culpa que irá disminuyendo a medida que se trabaje con los temores provenientes de factores internos.

Por último está la aceptación, en donde lo que me llenó de temor y ansiedad se convierte gradualmente en un don. Me dispongo más a crecer a partir de la ansiedad, temor , enojo y culpas futuras.

Estas etapas no siguen un proceso determinado, y se puede volver a una etapa previa…Existen dolientes, no duelos.


*PROPUESTAS DE MANEJO PARA LA ELABORACIÓN DE DUELOS.

"Si un paciente está abrumado por la ansiedad y pide o ruega que le brinde alivio, generalmente me resulta útil preguntar: -Dígame, ¿Qué querría que yo le diga que a usted le suene perfecto? ¿Qué cosa podría decirle exactamente para que se sienta mejor?...el paciente es lanzado a un estado mental de dependencia al tener que pedirle al terapeuta que pronuncie palabras mágicas de alivio pero, a la vez, se ve obligado a sumir la posición de autonomía al tener que inventar las mismas palabras que le tranquilizarán." Yalóm Irvin D. "El don de la terapia" Emecé editores S.A. Buenos Aires Argentina, 2002. p214.

El trabajo del tanatólogo en la elaboración de duelos será tan flexible como el proceso y la individualidad del paciente lo exigen. El ejemplo que cito al inicio ilustra de alguna forma lo que considero un buen manejo en el acompañamiento. Por un lado, el tanatólogo renuncia a la investidura de poder de "magia , misterio y autoridad" ; simplemente está incondicionalmente dispuesto a entregar al doliente aquello que le haga más fácil su tránsito por el proceso. Melody Battie en su libro "El lenguaje del adiós", establece una analogía sobre la negación que siempre me ha impactado.Dice que quien está en negación es como quien se enreda en una cobija. Si se tira de la cobija con la intención de que abandone la negación, seguro se aferra con mayor fuerza a ella, si se le despoja de la cobija, la persona corre el riesgo de morir de frío.La única forma de ayudar a alguien a abandonar la negación, es rodearle de tanto calor, de tanto amor, que se deshaga voluntariamente y sin riesgo alguno de ella.

Parece muy fácil decir que el trabajo del tanatólogo sea acompañar al doliente en las distintas etapas en una actitud empática, amorosa, de amor incondicional…La realidad es que no es tan fácil como se escucha.No es suficiente con ello, el tanatólogo debe contar con conocimientos suficientes para establecer comunicación no violenta con los pacientes, para detectar los casos que se convierten en duelos patológicos y requieren la intervención de otro tipo de especialistas, para no proyectar sus propios miedos, para reconocer los errores que inevitablemente cometa en el proceso, para no perder el propio rumbo, para ser un digno guardador de secretos, pero sobre todo, para ser un modelo cierto en la propia elaboración de sus duelos. Porque la credibilidad de su trabajo, se fundamentará en su propia vida.


*OTROS ASPECTOS QUE EL TANATÓLOGO TIENE QUE ATENDER.

"Intente normalizar el lado oscuro de todas las maneras posibles, los terapeutas debemos estar abiertos a todas nuestras propias partes sombrías y bajas y hay veces en que compartirlas con los pacientes les permite dejar de flagelarse por sus propias transgresiones reales o imaginarias". Yalóm Irvin D. "El don de la terapia" Emecé editores S.A. Buenos Aires Argentina, 2002.p 229,230.

El enunciado "el sanador herido", es una realidad que se presenta en todo trabajo relacionado con el acompañamiento a otros . Alguna vez alguien incluso afirmó que hay personas incapaces de salvarse a sí mismas pero que son capaces de ayudar a un amigo a lograrlo. La influencia que ejerce el paciente sobre el tanatólogo es algo que no puede dejarse de lado. Toda relación de intimidad afecta a ambos miembros, y es por ello que el tanatólogo debe estar continuamente en crecimiento respecto a su autoconocimiento y su conciencia. Para que la comunicación sea íntima requiere de verdad. Y esto es un aspecto que el tanatólogo no puede olvidar. El compartir los propios sentimientos con los pacientes durante el proceso es algo que ayuda a forjar esta intimidad, sin embargo todo comentario debe pasar la prueba de esta pregunta: ¿Esto será beneficioso para el paciente?. El exponer los propios temores , la propia experiencia (todos hemos tenido pérdidas y hemos elaborado duelos) , el propio lado oscuro, permite al paciente sentirse en un ambiente seguro, donde todo lo que siente, está bien, porque son sus sentimientos, y como tales existen. Me parece que el auto-mantenimiento es un asunto que el tanatólogo debe invariablemente atender; y aunque parezca desvinculado con el duelo de los pacientes y su familia, es un trabajo totalmente inmerso en ello. Algunos especialistas sugieren trabajo de grupo con pares, con otros tanatólogos con quién compartir todo lo que le sucede a cada uno a nivel interno por la naturaleza del trabajo mismo. Por último creo que no se debe de desatender el privilegio que significa ser testigos actos de valor y crecimiento enormes, y resguardar celosamente la confidencialidad y privacidad de aquello que le sea confiado.

Como casi todo en la vida, el trabajo empieza con uno mismo, y me parece que es algo que puede ser dejado de lado por la preocupación de atender al otro.


LUGARES DE INSERCIÓN DELTRABAJO TANATOLÓGICO.
*ESCUELA.

La escuela es uno de los lugares donde el tanatólogo puede ejercer su trabajo tocando simultáneamente a un grupo de seres humanos.

No necesariamente se requiere tener una actividad docente para ejercer una influencia positiva en los alumnos, aunque si se tiene ese privilegio considero que no debe desestimarse la oportunidad. En cualquier materia, a cualquier nivel de estudios, una posición sana ante la vida puede ser proyectada por el maestro…Se empieza con el modelo que ofrece a sus alumnos. Un maestro que está pasando por procesos difíciles, por pérdidas significativas por ejemplo, va a ser percibido con una cierta actitud ante los mismos, y ésta va a ser percibida por sus alumnos, también puede tocar cualquier tema, dando una visión real de vida, que incluye la muerte.

Puede ser que se le solicite al tanatólogo su intervención cuando por ejemplo algún alumno ha enfermado de leucemia, o si ha muerto por ello. El dar una plática al grupo, o acompañar en su proceso a las personas allegadas sean maestros o compañeros, será fundamental. Lo mismo sería si el paciente es el maestro u otra persona de la institución.

*CASA.

La visita del tanatólogo a la casa del enfermo o de los familiares del mismo, es algo que se presenta cada vez más frecuentemente. No debe olvidarse que el ambiente donde vive un paciente provee información adicional respecto a muchos aspectos importantes; se puede percibir más fácilmente la dinámica familiar, la calidad de cuidados que se brinda al paciente, y otro tipo de necesidades que en su momento pueden ser de utilidad para optimizar el espacio vital del enfermo. Dice Yalóm: "Hice unas pocas visitas a mis pacientes, demasiado pocas porque, sin excepción todas resultaron provechosas, cada visita me informó sobre aspectos de mis pacientes de los que de otra manera jamás me habría enterado". No hay que olvidar sin embargo, el establecer límites claros, dado que no siempre se podrá estar disponible para estar en casa de los pacientes, ni tampoco se podrá estar por tiempo indefinido.

*GRUPOS DE AUTOAYUDA.

El mayor valor de los grupos de autoayuda es la universalidad. Yalóm los compara con una "bienvenida a la raza humana". Su valor estriba en el encuentro de pares: el paciente empieza a asistir a un grupo pensando que su desgracia es única, y que solo ellos gestan esos miedos , sentimientos y fantasmas, y se sienten muy reconfortados al saber que no es así. El trabajo del terapeuta en primer lugar es informar al paciente de lo que implica pertenecer a un grupo de este tipo.Informarle sobre la transparencia que se espera de él, del anonimato o confidencialidad con que gozan todos y cada uno de los participantes, de los días y horarios de reunión y sobre todo del objetivo último que es brindar esperanza y compartir experiencias con los otros para alcanzar un crecimiento espiritual mayor. En este caso, el tanatólogo puede ser invitado a algún grupo a dar una conferencia, pero en algunos otros casos puede ser responsable de la organización del grupo.Debe subrayarse la importancia de la presencia multidisciplinaria dado la gravedad de la enfermedad, además los grupos de autoayuda son espacios donde se gestan catarsis especialmente profundas que pueden requerir el apoyo de un psicólogo por ejemplo. Otros grupos de autoayuda serían aquéllos que se forman por tanatólogos que pretenden compartir sus experiencias y crecer a partir de sus propias autoexploraciones.

*HOSPITALES.

Como disciplina incipiente, la tanatología no está incluida como soporte de toda institución médica, sin embargo cada vez más se contempla la importancia de su presencia sobre todo en casos de enfermedades crónicas o terminales.El trabajo del tanatólogo será bajo los mismos términos descritos, y además puede extenderse más allá del trabajo con el paciente y los familiares del mismo; en ocasiones podrá ser abordado por profesionales de la salud que le pidan por ejemplo alguna sugerencia respecto al trato con los pacientes, y deberá estar dispuesto a darla. De la misma forma, si es evidente alguna situación que sea posible mejorar para el beneficio del paciente, es pertinente que lo haga saber a las personas que puedan mejorar esa condición, independientemente si se considera o no su sugerencia. Si el paciente abandona el hospital, es posible que se solicite seguimiento en casa.

OPINIÓN PERSONAL.

Durante la elaboración de esta investigación he tenido la oportunidad de visualizar mi propios sentimientos sobre el tema. Cuando mi hijo tenía tres años ocho meses, presentó un cuadro de púrpura trombocitopénica aguda, y de alguna forma viví el impacto devastador de la posibilidad de una leucemia. El giro que da la vida ante este tipo de enfermedades es de un alcance enorme. Seguí de alguna manera la enfermedad y la muerte de una amiga cercana a causa de la leucemia. Ahora tengo un panorama más luminoso respecto a las enfermedades, al proceso mismo que lleva a la aceptación, y sobre todo, sobre aquello que puedo en un momento dado ofrecer a un paciente o sus familiares si es que se presenta el caso. La vida misma me ha enseñado a través de las pérdidas de todo tipo, que me era necesario romper con ciertos paradigmas e introyectos relacionados con el dolor y el duelo. Conforme me dedico a vivir y a crecer a partir de la vida, en la medida en que me informo, leo, comparto siento y pienso, adquiero más la convicción de la presencia de Dios en la vida, en la sabiduría de sus planes para cada una de sus criaturas, y sobre todo de la innegable bendición que va a acompañar a toda pérdida.

El abandono, la renuncia, la entrega con fe, la búsqueda de la vida a nivel ontológico, la conciencia de la muerte como parte de la vida , me ha permitido vivir plenamente, disfrutando cada momento…Dice Kubler Ross que no nos despierta el despertador que programamos diariamente, sino que Dios mismo es quien se ocupa de despertarnos personalmente a cada uno de nosotros, y no pienso perderme de la vida que con tanto amor se me regala, independientemente de lo que suceda a mi alrededor.

El aumento de conciencia sobre los sentimientos no erradica los sentimientos de temor, de tristeza, o cualquier otro sentimiento difícil, sin embargo, permite una vida plena, intensa, en donde el amor y la alegría también se intensifican.Si me hubieran dado a elegir el tema a investigar en este módulo sin duda, hubiera elegido éste… ¿Cómo dudar que alguien esté al cargo de todo?

BIBLIOGRAFÍA.

Fromm Erich, "Ética y psicoanálisis", Ed. Fondo de Cultura Económica, México 1957.
Gutiérrez Sáenz Raúl, "Introducción a la ética", Ed.Esfinge, 28ª.edición, México 1996.
Linn Dennis y Matthew, "Cómo sanar las heridas de la vida", Ed. Promexa, 4ª. reimpresión, México 2004.
Yalóm Irvin D., "El don de la terapia", Emecé Editores S.A., Buenos Aires Argentina, 2002.
Enciclopedia Médica del Hogar, Grolier, Editorial Argos Vergara, S.A. México. Décima reimpresión, 1985.
Kubler-Ross Elizabeth y Kessler David, "Lecciones de vida", Ed. Vergara, 7ª. Reimpresión , Octubre 2007, México.
Beattie Melody, "El lenguaje del adiós", Editorial Promexa, México, 2006
Bucay Jorge, "El camino de las lágrimas",Editorial Oceano, 2ª. Edición, 7ª. Reimpresión, México 2004.


Autora: Claudia María Del Valle y Coulon
Alumna del Diplomado en Tanatología

Sede San Luís Potosí generación 2008 - 2009