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Autocontrol
Yolanda Martínez Juárez
Autocontrol
¿El tanatólogo o el psicoterapeuta deben o no llorar durante su ejercicio laboral

¿El tanatólogo o el psicoterapeuta deben o no llorar durante su ejercicio laboral?

 

Contestar la pregunta anterior no es fácil, debido a que no hay una respuesta específica, sin embargo, existe información dentro de la cual considero se encuentra dicha respuesta, pero para ello es conveniente y necesario partir de lo siguiente:

 

Desde el primer encuentro que se da entre el psicólogo y el paciente se establece una relación interpersonal, en la cual se produce un intercambio comunicativo global, donde el psicólogo debe mostrar una comprensión empática, haciendo así una comunicación auténtica de los pensamientos y sentimientos del paciente, favoreciendo un clima de confianza y aceptación, evitando enjuiciamientos, presión o coacción. Una de las dimensiones más importantes que ha de trasmitirse en la relación es la fiabilidad (nadie puede dar lo que no tiene), en sentido de competencia y habilidad personal, asimismo, la técnica para fundamentar el vínculo positivo de ayuda.

 

Dentro del mismo contexto, el primer contacto psicoterapéutico es momento oportuno para clarificar los roles y las responsabilidades, reformulando la demanda, la intencionalidad y la direccionalidad en el proceso terapéutico para que el resultado tenga el éxito esperado.

 

Es por todo lo anterior, que los psicoterapeutas Miriam del Campo Yecora y Juan Antonio Tejero Maeso mencionan que los profesionales que proporcionan psicoterapia deben saber controlar sus emociones cuando se encuentran frente a los pacientes, de lo contrario se corre el peligro de que se pierda la atmósfera de seguridad y confianza que ellos demandan para resolver sus conflictos.1

 

Siguiendo con la misma perspectiva; Daniel Goloeman establece cuáles son los principales componentes de la inteligencia emocional de las personas, incluyendo obviamente a la de los profesionales que trabajan con los pensamientos y emociones de otros. Dichos componentes son los siguientes:

 

  • Autoconocimiento emocional: Se refiere al conocimiento de nuestras propias emociones y la forma de cómo nos afectan. Conocer el modo en que nuestro estado de ánimo influye en nuestro comportamiento y cuáles son nuestras fortalezas y debilidades, nos permite relacionarnos mejor con el medio, comprendiendo nuestras limitaciones.
  • Autocontrol emocional: Es la capacidad de dirigir y manejar las emociones en forma eficaz, dando lugar a la homeostasis emocional.
  • Reconocimiento de las emociones ajenas: Reconocer las emociones ajenas es el primer paso para entenderlas y relacionarnos con ellas.
  • Relaciones interpersonales: Es la capacidad que tenemos para relacionarnos con las personal que nos rodean.

De los componentes anteriores Daniel Goloeman reconoce que la Autorregulación Emocional es la piedra angular durante una atención  psicológica, ya que de nada sirve que los psicólogos reconozcan sus emociones si no pueden manejarlas de manera adaptativa.2

Es decir, si se dejan llevar por sus emociones durante su trabajo y actúan en consecuencia, seguramente las acciones serán disfuncionales o desadaptativas.

De igual manera, durante el proceso psicoterapéutico y sobre todo en psicoanalítico, el psicoterapeuta se enfrenta a una serie de dificultades inherentes a su propia personalidad y que es necesario resolver. Reconocer y trabajar dicho proceso con los pacientes es una labor mucho más sencilla que reconocerlo y trabajarlo contra transferencialmente. En muchas ocasiones se plantea la posibilidad inconsciente de hacerse psicoterapeuta por la necesidad también inconsciente de reparar a través de la contra transferencia.3

La meta psicoterapéutica expresada por Freud en su introducción al Psicoanálisis es lograr que el psicoterapeuta, mediante la interpretación, engrose el ámbito de lo consciente a costa de lo inconsciente.

Uno de los ejes principales de la terapia psicoanalítica es la transferencia-contra transferencia. La transferencia es un tipo terapéutico característico de relación de objeto que consiste, como sabemos, en poner en la persona del terapeuta sentimientos en el presente que no le corresponden y que en realidad son desplazamientos de afectos del pasado hacia sus objetos importantes. En esta terapia el centro de la transferencia es el terapeuta.

En tanto, la contra transferencia es una reacción, global e inconsciente del terapeuta hacia su paciente, por lo que se convierte en un fenómeno limitante en el tratamiento porque expresa las carencias y complejos del terapeuta no resueltos.

Con lo plasmado hasta aquí, podemos darnos cuenta que la psicoterapia psicoanalítica es una labor muy difícil y en ocasiones se torna imposible debido a que se encuentra rodeada de escollos y sufrimientos, para la cual que se requiere un control sobre la propia persona. Por tal razón, se requiere un constante perfeccionamiento tanto personal como profesional de los psicoterapeutas. Asimismo, durante todo el proceso psicoterapéutico, para lograr metas ideales y reales como profesional se ha propuesto que el psicoterapeuta necesita poseer una gran capacidad de reparar en sí mismo y en sus pacientes, ya que al reparar a sus pacientes inconscientemente se repara a sí mismo y a sus propios objetos.3

La información anterior, habla sobre todo del papel del psicoterapeuta, sin embargo; basados en el hecho que las cualidades del psicólogo son semejantes a las que debe poseer el tanatólogo también se puede aplicar en este ámbito, ya que en las dos áreas se trabaja con los pensamientos y las emociones que son la esencia del ser humano.

Comentario personal

Finalmente, me queda claro que el tanatólogo debe resolver sus conflictos emocionales para poder proporcionar una atención funcional y se logre el éxito esperado. No obstante, como seres humanos tenemos sentimientos, en este sentido,  el dolor de los demás también nos duele y una de las manifestaciones del dolor es el llanto, pero también es cierto que siempre se debe buscar el autocontrol emocional, pero si en determinado momento no es posible, considero válido identificar los límites, buscar asesoría o referir el caso a otro profesional por el bien del o los dolientes.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Inteligencia emocional.  [Internet]. [acceso 13/10/2008]. Disponible en http://www.psicología científica.com/bv

2.       Del Campo Yecora Miriam, Tejero Maeso Juan Antonio. Entrevista terapéutica. Revista Electrónica Psicología Científica. Publicación, marzo de 2008.

3.      De Jesús González Núñez. La fortaleza del psicoterapeuta: La contra transferencia. Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social, A.C.

Autora: Yolanda Martínez Juárez, Diplomado en Tanatología, SEDE: Acapulco, Guerrero, Generación 2007-2009.