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¿Debe haber “Tanatología” en las escuelas?
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¿Debe haber “Tanatología” en las escuelas?

Debe haber Tanatologa en las escuelas?

En nuestra cultura los aos estudiantiles son sinnimos de salud, alegra y energa. Obras como La Casa de la Troya de Alejandro Casona y la cancin himno Que Vivan los Estudiantes de Violeta Parra ejemplifican muy bien este aspecto de nuestro imaginario para generaciones pasadas en nuestro pas. Sin embargo, la realidad es que durante los aos de niez y juventud suele conocerse la muerte y el sufrimiento que esta prdida conlleva a travs de experiencias diversas. La etapa evolutiva de vejez en familiares y allegados, accidentes desgraciados y en ocasiones, enfermedades terminales, traen a la conciencia la naturaleza definitiva de la muerte como condicin humana inevitable, sin olvidar la muerte de una mascota para algunos nios y nias. La mente humana es incapaz de concebir el no-ser de modo que la muerte siempre representar una incgnita gigantesca ante la cual diversas culturas han desarrollado infinidad de respuestas y ritos a travs del tiempo.



La gama de experiencias que confrontan a nios y jvenes con la muerte puede abrirse o hacerse ms estrecha dependiendo de factores histricos o naturales. Se estrechan con el mejoramiento de la salud, de condiciones de vida y aumento de longevidad. Se expande con las guerras, deterioro de condiciones de vida, epidemias, accidentes industriales y eventos de la naturaleza como terremotos y huracanes, entre otros. Para nuestros nios y jvenes un factor que ha abierto esta gama es la violencia que produce asesinatos a diario en nuestra poblacin, que ya ms bien asemeja a una guerra no declarada. Las condiciones de vida y subsistencia que se han desarrollado en Puerto Rico por varias dcadas han desembocado en un uso de violencia letal como respuesta a conflictos de diversos tipos. Dentro de estas condiciones de vida figura de forma prominente el narcotrfico como medio tanto de subsistencia como de enriquecimiento. Las condiciones de vida tambin han generado muy poca tolerancia a la frustracin tanto en las relaciones interpersonales como en el uso de los espacios. En otro momento abundaremos sobre esto pero el resultado neto es que la gama de experiencias de muerte se amplifica con violencia de gnero, domstica y homofbica. La pobreza real, la falta de recursos para cubrir la canasta bsica y otras necesidades, con o sin los llamados cupones, es otro factor amplificador ya que se traduce en asaltos, homicidios y suicidios.



Cada familia y comunidad cuenta con algunos recursos que representan algn grado de apoyo cuando se mira de frente a la muerte. El problema a dilucidar es si estos recursos son suficientes y si se ha internalizado que la escuela como parte integral de la vida de sus estudiantes tiene un rol fundamental. Veamos primero lo que es Tanatologa. Curiosamente no se encuentra en los diccionarios que examin, sin embargo, la Revista Digital de la U.N.A.M. (Vol. 7 (8), 2006) define dicho trmino como la ciencia encargada de encontrar sentido al proceso de muerte y advierte que afrontar la muerte en su doble dimensin, la propia y la ajena, conlleva asumir nuestra propia humanidad. La Dra. Elizabeth Kubler-Ross ha aportado principios fundamentales en la comprensin de los aspectos psicolgicos que acompaan el proceso para los moribundos. Sin embargo, no se trata en modo alguno de proponer un curso de Tanatologa para los estudiantes. De lo que se trata es de proveer una experiencia de vida ante el impacto de la muerte que no puede ser sustituida por textos o sermones.  No hay otra forma de honrar el valor de la vida sino es combatiendo la indiferencia y la desidia y sobre todo recordar que la escuela no es un espectculo y que su rutina s puede alterarse.



Las prdidas en una comunidad escolar pueden catalogarse tanto en sus elementos constitutivos (estudiantes, maestros, personal administrativo y de apoyo) como en su dimensin temporal (miembros activos o egresados y empleados jubilados) adems de considerar la fase como dolientes cuando se trata de muertes ajenas a la escuela pero que impactan de forma directa a miembros de la comunidad escolar. Para cada uno de estos casos la trabajadora social puede trabajar actividades con los maestros y empleados que haya identificado posean el temple para colaborar de forma efectiva. A modo de ejemplo, entendemos que para egresados debe haber un crespn y un obituario en un lugar visible que describa brevemente sus pasos por la escuela aunque haya sido desertor. Cuntos jvenes asesinados no son todava recordados en sus escuelas, sin embargo, todo se queda en un cotilleo como si nada hubiera pasado? Por qu no decir a todos, incluyendo a los asesinos, que esa vida perdida ha dolido y que se toma nota de ello? Pero sobre todo, dar un ejemplo a los estudiantes de que la vida es demasiado valiosa para ignorar su prdida. No hay duda de que cuando se trata de miembros activos de la comunidad escolar debe de alterarse la rutina escolar e incluirse algn tipo de ceremonia de recordacin. Que algunos estudiantes vean con indiferencia la muerte de un conserje, por ejemplo, no justifica que se ignore, ms bien indica cuan urgente es desarrollar medidas al enfrentar prdidas dentro de la comunidad escolar que faciliten la sensibilizacin.



En muchas situaciones no ignorar la prdida es solamente un primer paso, importante pero no suficiente, para proveer el alivio necesario. A modo de ejemplo, los nios y jvenes que sufren la prdida de padres y hermanos necesitan mucho apoyo, un lugar designado en la escuela para retirarse cuando necesite escapar de la rutina de la sala de clases, al menos por varias semanas y seguimiento de sus actividades escolares. Es posible que necesite intervencin sicolgica en la propia escuela debido a que es el escenario que ms reto representa en trminos de control emocional. En fin, cada comunidad escolar conoce a sus miembros y sabe su historia y pueden recurrir de ser necesario al Colegio de Trabajo Social y a organizaciones de larga trayectoria en el tema de las prdidas y duelo como la Alianza Laura Aponte para la Paz Social (ALAPAS). Lo importante es que cada escuela elabore unas guas. Hemos sugerido guas, no protocolos. Las guas son flexibles y nos dejan espacio para los huecos, contrario a los protocolos. Por ejemplo, si la maestra de saln hogar no puede enfrentar la muerte de un estudiante, puede ser una madre o incluso otro maestro, quienes reciban a los estudiantes y trabaje una actividad. Si un estudiante ha enfrentado la muerte de un ser querido, cmo deben recibirlo su maestro y sus compaeros?



 La literatura universal es la gran maestra de la sicologa. La obra cumbre de Thomas Mann, La Montaa Mgica, nos ilustra los aos de adolescencia de un joven, quien en medio de la muerte de enfermos de tuberculosis, logra continuar su desarrollo sin perder su frescura y su intrnseca humanidad. Irnicamente es la guerra quien lo arrebata del lugar hacia un probable final trgico. Les dejamos las hermosas palabras finales de dicha obra: De esta fiesta mundial de la muerte, de este temible ardor febril que incendia el cielo lluvioso del crepsculo, se elevar algn da el amor?