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Confianza, Excelencia, Dedicación, Entrega, Humildad y Corazón.
Paulina Márquez Ulloa, Alumna Hermosillo 2009 – 2010
Confianza, Excelencia, Dedicación, Entrega, Humildad y Corazón.
ACTITUD ANTE LA MUERTE

 

Confianza, Excelencia, Dedicación, Entrega, Humildad y Corazón.

 

Confianza, Excelencia, Dedicación, Entrega, Humildad y Corazón… tan solo son cinco palabras que describen a CEDEHC… Hoy quiero hablar sobre mi experiencia CEDEHC, sobre como mi vida ha dado giros enormes, bellos y excepcionales…

Entre Morrie y Kübler-Ross me descubrí sedienta de esta novedad en mi vida. “I’m not a wave, i’m part of the ocean” (Albom, 2000) fue el mensaje que más se me quedó grabado en mi primer encuentro con la Tanatología…

Con Morrie lloré y reí, con Kübler-Ross abrí mi mente hacia otro mundo, me descubrí al desnudo ante mi propia biografía, encontré mis duelos no realizados y ni siquiera contemplados con mis investigaciones, me descubrí anoréxica ante la poca ingesta de amor por mi parte y también con un escudo gigante en el cual me escondía ante mis propias necesidades, también me encontré con el dolor de padres, de la propia Rocatagliatta y de la madre que perdió a sus dos hijos al encontrarlos muertos, también encontré mi camino de lágrimas y descubrí que mi ira era tan solo una tristeza disfrazada que quedó al desnudo ante el amor y la entrega de CEDEHC.

Me descubrí adicta a tantas cosas, comprendí la importancia de respetar las decisiones de los demás y más aún a dar lo que los demás me piden y no lo que yo “creo” que necesitan. Me despedí de mis seres amados y me volví a encontrar con ellos, por primera vez le dije “te amo” a mi madre… y también por primera vez me lo dije a mí misma frente al espejo.

Mi vida es un antes y un después de CEDEHC, fue como el detonante de los cambios más maravillosos en mi vida, es increíble el mundo que uno descubre cuando te encuentras a ti mismo y decides amar y dejarte amar… porque también me dejé amar por CEDEHC y lo que he recibido ha sido hermoso… en él encontré amigos(as), maestros(as), modelos a seguir y sobre todo a seres humanos que amar. Es increíble como hacen sentir tan cerca a alguien pese a la distancia, que la amistad se siente y se tiene a un lado pese a los kilómetros físicos de separación, que un puesto académico no es suficiente para perder ese amor y humildad tan bellos en las personas, que decir “te quiero” y “gracias por ser y estar” son más que palabras cuando las sientes contigo, que llorar ante una película o un recuerdo es igual de valioso y de hermoso que el reír ante un chiste…

CEDEHC, a todas las personas que están detrás de este gran Centro, GRACIAS, gracias por ser esas personas maravillosas, por haber entrado en mi vida, por dejarme entrar a las suyas, por ser las personas que son y están allí para sus alumnos, por no perder esa humildad, amor, confianza y dedicación tan característicos de ustedes. Si en este agradecimiento no doy nombres no es porque quiera evitar nombrar alguno de ellos, tan solo es que no conozco a todas las personas que laboran en éste lugar pues solo he tenido la fortuna de conocer a ocho de sus miembros…

El cambio más grande que he tenido ha sido el encontrarme a mí misma, encontrarme ante mi propia mortalidad y sobre todo, encontrarme ante mi propio ser que ama.

Gracias por haber sido ese detonante en mi vida. Esto ha sido más que un curso pues en él he descubierto más que un conocimiento académico, me he descubierto a mí misma a través de las lágrimas, risas y charlas en ese ambiente tan cálido y amoroso que CEDEHC ha construido.

Encontrarme de cara a la muerte, con el amor y humildad como asiento de mi personalidad desnuda ante la Confianza, el Excelencia, la Dedicación, Entrega, Humildad y el Corazón de CEDEHC, es como describo el cambio que en mi vida se dio desde que les conocí.