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Alguna vez te has preguntado ¿Por qué a mí?
Psic. Ma. Verónica Cortés González
Alguna vez te has preguntado ¿Por qué a mí?
Tu pareja es ti media naranja o te equivocaste

 

¿Por qué a mí?... Cuantas veces nos hemos hecho esta misma pregunta, o bien otras como: ¿Qué estoy haciendo con esta  herida?, ¿Cómo me ha herido la pérdida?, ¿La siento, la admito, la cuestiono?, ¿Me perdono y perdono?, ¿O finjo como si no me doliera, evitando sentir y compartir el dolor, la rabia y otras experiencias?, ¿O me adhiero a la herida, sin permitir que cicatrice?


He aprendido que la vida está llena de pérdidas y que estas son inevitables,  y por lo tanto tenemos que aprender a vivir con ellas, de tal manera que este dolor se transforme en un aprendizaje, en crecimiento personal, en madurez.


Estoy segura que la vida después de una pérdida ya no es la misma. Y tal vez, algunas veces me siga preguntando “¿Por qué a mí?”, pero también estoy convencida que todo es un “¿Para qué a mí?”.


Reconozco que la vida está llena de momentos,  momento para nacer, momento para morir, momento para llorar, momento para reír, momento para estar de luto, momento para estar de fiesta, momento para abrazarse, momento para separarse, momentos de salud y momentos de enfermedad. Y que en alguno de estos momentos he encontrado un significado para mi vida.


Dicen que lo que no te mata te vuelve más fuerte. Y esto es cierto siempre  y cuando enfrentes la pérdida con todos sus sinsabores, sus altas y bajas. Sobre todo dándote cuenta que todo tiene una ganancia, y esa ganancia es seguir con vida, para retomar nuevos planes, nuevos proyectos, disfrutando cada día, y sobre todo con el aprendizaje que obtuviste de todo el dolor. Me he dado cuenta que las pérdidas son un área de oportunidad, y creo nos prepara para ayudarnos y ayudar y comprender mejor a los demás. ¿Y tú ya hiciste un inventario de todas las ganancias que has obtenido?


Lo más sabio que puedo hacer desde hoy, es prepararme para aceptar los cambios en la vida, el dolor que me causa cierta enfermedad o separación, prepararme para encontrar la muerte con una actitud positiva y con una verdadera paz interior, será uno de los mayores retos en mi vida. ¿Y tu como te estás preparando?


El cómo la perdida nos cambia la percepción de la vida, se ejemplifica en esta sencilla frase: “Hay personas que transforman el sol en una simple mancha amarilla, mas hay otras que hacen de una simple mancha amarilla un sol propio.”