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¿Qué hacemos con las emociones?
Alejandro Obregón Hernández
¿Qué hacemos con las emociones?

 

La respuesta a esta pregunta parecera muy sencilla desde un enfoque cotidiano, todas las platicas que tenemos en nuestra vida estn llenas de emociones, entonces lo lgico sera que los seres humanos tuviramos un excelente manejo de esos conceptos tan de moda, las emociones.

La realidad es muy desafortunada, es imposible decir que no hay emociones en nuestras relaciones personales, el detalle esta en que stas han sido veladas, reprimidas, manejadas, manipuladas, incluso prostituidas en su manejo por conveniencias que nos ha otorgado eso que nos hace diferentes a los animales, la razn.

Es comn escuchar a cualquier persona hablar de ellas, pero Qu es una emocin? etimolgicamente, el trmino emocin viene del latn emotĭo, -ōnis que significa el impulso que induce la accin. En psicologa se define como aquel sentimiento o percepcin de los elementos y relaciones de la realidad o la imaginacin, que se expresa fsicamente mediante alguna funcin fisiolgica como reacciones faciales o pulso cardaco, e incluye reacciones de conducta como la agresividad, el llanto. Las emociones son materia de estudio de la psicologa, las neurociencias, y ms recientemente la inteligencia artificial (Wikipedia, enciclopedia libre).La definicin en si misma es interesante, un impulso que induce a la accin es un algo que llega a ser percibido por alguno de los sentidos, hace sentir y pensar algo y entonces se da una respuesta. Ejemplos, si se ve a una persona a quien se ama se siente bonito, si se ve a una persona golpeando a un nio se siente mal, si se encuentra de frente al violador que ha destruido muchas vidas se siente asco y aqu es donde se requiere comenzar a solucionar el problema que hoy da tenemos con las emociones, no las sabemos reconocer.

 

Las emociones han pasado de ser sentidas a ser pensadas y, se quiere tratar con el pensamiento lo que es del corazn (si nos ponemos romnticos) o del hipotlamo (si nos ponemos fisiolgicos). La resultante es muy compleja, cuando somos cuestionados sobre lo que sentimos, contestamos lo que pensamos que sentimos o, peor an, lo que pensamos que es correcto sentir ante tal o cual circunstancia. Esta distrofia en la comunicacin de las emociones nos ha llevado a no entendernos a nosotros mismos, o correctamente dicho, nos ha llevado a no saber sentirnos y por lo tanto, a generar una serie de vnculos afectivos carentes de clara afectividad ya que, si no se me sentir a mi mismo, Cmo hacer para sentir al otro?.

Propiamente dicho nuestras relaciones se han tornado objetales, es decir, tu eres una cosa que a mi me sirve y yo soy una cosa que sirve a los dems esto es normal en un beb de 0 a 4 meses, y en esa poca de la vida la relacin objetal es en un solo sentido, para el beb, la madre es su nica oportunidad para vivir. Es alrededor de este cuarto mes cuando la maduracin cerebral ya da oportunidad al infante de sentir cosas diferentes a sus necesidades bsicas, ya no solo es el hambre o el dolor fsico lo que motiva al nio, ahora que reconoce el cario, el amor, la cercana, el rechazo etc. etc. el beb comienza a dar claras muestras de lo que siente, recordemos la serie de expresiones que da un beb de esta edad al ver a su madre despus de un tiempo de ausencia, estas emociones van madurando en el transcurso del crecimiento y desarrollo humano, y puede decirse que a los 9 aos de edad ya somos sabedores de lo que son nuestras emociones, casi todas y casi completamente. Por citar ejemplos podemos asomarnos en un saln de 2 de primaria y conoceremos la transparencia emocional de estos nios, y tambin su peculiar manejo, de todos es conocida la frase los nios son crueles con su sinceridad; hecho que es real y que es bien aprendido en casa. Ya que al no saber sentir las emociones, las pensamos, y es la sensacin que no entendemos la que nos hace explotar hacia afuera en conductas poco controladas, las aventamos para saber que va a hacer el otro con ellas.

La cuestin neuronal va madurando al mismo tiempo que la cultura va moldeando al individuo, y nuestra cultura nos va enseando que los hombres no lloran, aunque duela mucho; tambin nos ensea que las nias son frgiles y delicadas, por lo tanto tienen todo el derecho de llorar y expresar sus emociones, digamos que hasta este punto esta bien, pero lo que sucede es que los nios al no poder llorar desplazan sus emociones a otros lugares de su psicologa, pueden tornarse agresivos, indiferentes, insensibles, orgullosos, etc. etc. dependiendo de la personalidad que tengan; y, las nias, desde muy temprana edad aprenden a sacar beneficios de sus emociones que si pueden expresar. Este moldeamiento comienza en casa, se refuerza en la sociedad y repercute de por vida en el individuo. Y como de hecho ni el desplazamiento emocional ni la manipulacin de la emociones llena de bienestar a la persona, pues comenzamos de manera automtica a buscarles una explicacin en la lgica del pensamiento, dejando de lado la inteligencia emocional. Dicho sea de paso, otro concepto que cobra una fuerza enorme fundamentado en la dificultad para hacer lo que de manera automtica deberamos saber hacer con las emociones.

El costo social de esta problemtica es muy elevado en lo social y por supuesto en lo individual, la soledad es la condicin humana que impera en este momento de la vida gracias a nuestra deficiente comunicacin emocional.

La respuesta a este problema no esta fuera de nuestro alcance, de hecho solo se puede resolver desde nuestro interior, lo que tratamos de hacer los psiclogos, tanatlogos, psiquiatras y todos los profesionales de la salud es ensear a nuestros pacientes a reconocer sus emociones, ponerles nombre, disfrutarlas y expresarlas, finalmente, toda emocin que no se habla se acta, y realmente nos conviene hablarlas.

Nos conviene comenzar este aprendizaje cuando no estamos cursando por ninguna crisis importante en nuestra vida, nos conviene comenzar a sentir cario y decir te quiero; comenzar a sentir tristeza y decir estoy triste; comenzar a sentir odio y poder decirlo, y as con todas la emociones, SI las que han sido catalogadas como deseables y las que no son deseables, finalmente son complementarias y todas son necesarias. Comenzar por dar lugar a reconocer el enojo, el rencor, el resentimiento, la alegra, el amor, la euforia, la compasin, el desprecio, la solidaridad, el odio, la depresin, y todas las sensaciones y emociones con que contamos los seres humanos, es un buen principio.

 

 

Qu riesgos se corren? Pues que mucha gente no entienda lo que expresamos, ser criticados e incluso juzgados y agredidos por arriesgarnos a ser emocionalmente inteligentes. No importa, a la larga las relaciones sanas tambin son contagiosas. Quiero decir con esto que una vez que se logra salir del sitio en donde todo es mecnico y se comienza a incursar en lo emocional, primero la soledad es mas intensa pero despus, se comienzan a encontrar nuevas relaciones emocionales y por lo tanto ms sanas.

Mi experiencia como terapeuta me ha alertado sobre lo justa que es la vida y hoy puedo compartir que si no se ha tenido la oportunidad de aprender a sentir cuando se esta bien, entonces nos es regalada una crisis que nos obliga a sentir lo que en buna hora no quisimos o pudimos sentir. En estas crisis, que por lo general son perdidas, y por lo tanto dolorosas, es cuando comenzamos a acercarnos a las emociones. No es esta la mejor opcin de comenzar el aprendizaje emocional, sin embargo para apoyar en este camino estamos los tanatlogos, psiclogos y todos aquellos que profesionalmente nos dedicamos a la salud mental.

La otra opcin es una crisis placentera que nos ensee sentimientos y emociones bonitas, por esta razn nadie va al psiclogo.

 

Finalmente, hablar de nuestras emociones no implica, de ninguna manera, no hacer caso de nuestra cognicin, mas al contrario, una buena salud mental se fundamenta en sentir, pensar y actuar en coherencia. Basta de quedarnos con los abrazos, los besos y las caricias guardados para nadie, basta de quedarnos callados para no hacer problemas ms grandes, basta de no poder pedir perdn por dignidades mal entendidas, y basta de sentir tanta soledad estando tan cerca de tanta gente que amamos y que nos ama pero que no nos lo decimos.

La invitacin es sencilla ENTREGATE A TUS EMOCIONES

 

Hasta la prxima ocasin

Alejandro Obregn Hernndez

analistalejandro@yahoo.com.mx